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19 marzo 2021

QUINCUATROS MAYORES Y ARMILUSTRIO.

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Hoy día 19 de marzo en la antigua Roma se celebraban dos festividades paralelas.

Los QUINCUATROS o MINERVALES era una fiesta celebrada por escolares y artesanos, en honor a Minerva. La primera se celebraba el quinto día tras los Idus de marzo (es decir, el día 19) y duraba cinco días. Cuya repetición será entre los días 13-15 de junio (“Quincuatros menores”) que es otra fiesta dedicada la misma divinidad y que se hace más tarde, por eso son Menores. Minerva es la divinidad de los oficios y protectora de los artesanos y, adquiriendo el atributo bélico de la griega Atenea. Dado que también es de la inteligencia, conocimiento, es celebrado por los escolares que no tenían clase.

Era una festividad que se celebraba en familia y para la tarde-noche se celebraba una serie de invitaciones que sólo realizaban las mujeres, es decir, una fiesta exclusivamente femenina. Excepto el primer día, el resto de los días se celebraban competiciones gladiatorias y carreras. Durante el Imperio, en un acto presidido por el emperador investido con los símbolos de Minerva, se distribuía dinero y trigo a los ciudadanos elegidos (no todos, aunque desconocemos la organización y criterio de selección).

En la religión cristiana, el templo de Minerva fue sustituido por el templo a Jesús Sacramentado que se estableció inicialmente en la iglesia de Santa María sobre Minerva en Roma. Aquí en Madrid y otros puntos, se llamaba así a la procesión del Santísimo que en las domínicas después del Corpus salía sucesivamente de cada parroquia.


El ARMILUSTRIO era una fiesta de purificación de las armas que se iban a usar en la campaña que se abría por estas fechas. Reunidas las legiones en el Monte Aventino eran revisadas, después de lo cual se ofrecía un sacrificio expiatorio por la prosperidad de los ejércitos y los celebrantes bailaban armados al son de las trompetas, que también son lustradas mediante ritos de limpieza y mantenimiento normal de las mismas (Festus, sv; Varro., De Ling. Lat., IV.32, V .3; Liv., XXVII.37).

Se realizaba el paseo de una suovetaurilia (toro, oveja y cerdo) alrededor del ejército (tengamos en cuenta que, en época bajo republicana e imperial, sería una pequeña representación de todo el ejercito romano, sin embargo, en la etapa monárquica o alta republicana, sería el ejército entero el que estaría en el Aventino).

La realización de las inmolaciones de la suovetaurilia las dirigía el flamen Martialis o sacerdote de Marte. Parece ser que se celebraban en un lugar denominado específicamente como Armilustrium, para realizar estos rituales, en el Monte Aventino (Liv., XXVII. 37, 4; Plut. Quaest. Rom., XXIII, 3). Lo que hoy sería, probablemente, al sur de la actual Basílica de Santa Sabina (iglesia preciosa, por cierto). Por donde las tropas pasaban por un camino llamado vicus Armilustri (CIL VI.802, 975, 31069) precedidos de los Salii que iban recitando “Mars nos protegat “.

Ya sabéis qué tenéis que hacer hoy. Limpiad vuestras armas, trompetas, y salid a luchar.