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07 julio 2020

NONAS CAPROTINAS.

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En el día de hoy, en la antigua Roma, se celebraba unas fiestas exclusivamente femeninas, en concreto para las esclavas. Eran unas fiestas en honor a Juno Caprotina como nos cuenta Macrobio, “Saturn”., I. XI, 36-40: Según él cuando los galos abandonaron Roma tras su saqueo, y los romanos huyeron de Roma (la populifugia o poplifugia), los pueblos cercanos a Roma acudieron a la Urbe para sitiarla, aprovechando las bajas defensas. Este ataque dirigido por el dictador de Fidenas, Lucio, pidió a los romanos, que le dieran sus mujeres e hijas. Los romanos aceptaron dicha entrega, sin embargo, una de las esclavas, Philotis, propuso que ellas se vistieran con ropas de sus amas y se presentaron ante los enemigos. Éstos, tomándolas por las romanas que habían pedido, celebraron una fiesta de triunfo, donde las esclavas participaron incitando a la embriaguez de sus captores. Éstas viendo que los fidenatos estaban dormidos, avisaron a los romanos mediante una rama, tal vez incendiada, de higuera silvestre, en latín caprificus. Los romanos masacraron a los fidenatos mientras estaban dormidos, recompensando a las esclavas con su libertad e importantes sumas de plata.


Por consiguiente, el Senado decretó que este día se celebrarían las Nonæ caprotinæ, utilizando el líquido lechoso de esta higuera como parte del sacrificio, en donde era una de las pocas ocasiones se permitían a los esclavos participar, en concreto a las esclavas. En donde ellas participan con las ropas y joyas de sus amas, según Plutarco y Macrobio.


Estas esclavas, participaban en el ritual corriendo y gritando por las calles de Roma, diciendo obscenidades, citando nombres arcaicos, como Lucio, Marcio, etc. mientras, entre ellas, se tiran piedras, como si fuera la propia lucha entre los romanos y los fidenatos, según Plutarco, “Marcelo” XXXIII. En estas fiestas, también tenía un banquete donde ellas eran las protagonistas, donde se les daba sombra bajo las ramas de las higueras. También se repartían regalos a las esclavas, según Ovidio “Ars Amandi”, II. 257.


Otra versión de los hechos, es que en este día se conmemoraba la apoteosis de Rómulo convirtiéndose en el dios Quirino, según Plutarco, “Camilo”, XXXIII; “Vita Numae”.

“Batalla entre Veyentes y Fidenates”, 1612-1613. Fresco del Salón del Palacio de los Conservadores (actual Museo Capitolino, Roma). Obra de Giuseppe Cesari.




25 junio 2020

JUEGOS TAURIOS/TAURILIA.

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Un día como hoy, 25 de junio, de hace 2000 años se celebraban unos juegos dedicados a los dioses infernales, denominados Taurilia (Tito Livio, 39.22). Se las definió como fiestas expiatorias por cuestiones religiosas, religionis causa. Parece ser que fueron instituidos por Tarquinio el Soberbio (Fest., 479) a estas divinidades del inframundo. En los que en un primer momento consistían en carreras de caballos en el Circo Flaminio y otro de los días, una cacería de toros. Bien a caballo o como “bestiarii” intentando cazar a los toros (Contreras Valverde, J.; Rico Rico, I., (1992), “Juegos taurios”. En Diccionario de la religión romana, Ed. Clásicas. p. 105. Su nombre, parece ser que procede de “Taurus” (Fest., p. 478).

Según Livio (39.22) las fiestas duraban dos días, per biduum religionis causa. Sin embargo, durante el gobierno de Antonino Pío, fueron celebrados cada cinco años, entre el 140 y el 160 a. C., dentro de un periodo que se inicia el día después los idus de mayo y prosiguiendo tras las kalendas de junio (CIL XIV supp. 4541 (Fasti Ostienses)).

Según el texto de Livio, aparece la palabra decem ("diez"), que parece vincularse a la decena de miembros del colegio sacerdotal de los decemviri sacris faciundis; ya que parece ser que este cuerpo sacerdotal tan importante en Roma, fueran los responsables de organizar esta clase de juegos.

Estudios más recientes han tomado a veces el vocablo “taurii” para significar que los toros eran parte de los juegos, incluso en línea con la tradición mediterránea de la taurocatapsia, o como una forma temprana de tauromaquia. Puesto que la cronología de Livio sitúa los Ludi Taurii (o, en algunas ediciones, Taurilia) inmediatamente después de las noticias de una victoria en Hispania, los juegos han representado unos cuantos esfuerzos para trazar los inicios históricos de las corridas de toros (Fernández Truán, J. C., (2003). “Los Taurarii en la Bética: origen del espectáculo taurino”. Materiales para el estudio de la historia del deporte en Andalucía (1), pp. 85-106.



14 junio 2020

QUINCUATROS MENORES.

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Entre los días 13 al 15 de junio se celebraban en Roma los “Quincuatros Menores” (Ovidio, “Fasti”, VI. 649-710), curiosa fiesta en honor a Minerva. En esta fiesta los flautistas de Roma se travestían de mujer e iban por toda la ciudad tocando las flautas y participando en cada fiesta que se celebraba ese día. Estos flautistas son músicos de los rituales religiosos que pertenecían al “collegium simphonicae” o los “tubicines”, es decir, la cofradía o asociación de los músicos. El nombre de quincuatros se debe a que en torno al 19 marzo existía una fiesta de 5 días en honor a Minerva o Marte, eran fiestas más importantes, y en junio eran, parece ser, menos importantes, de ahí 5 días de fiestas menores. Aunque en realidad son 3 días (Ovidio, "Fasti"., III. 809).

De hecho, esta celebración se realizó debido a un suceso importante en la historia de Roma, según nos narra Tito Livio, (IX. 30, 5-10) los flautistas se dirigieron a la ciudad de Tibur debido a que los censores L. Papirio Craso y C. Menio, en el 318 a.C. (Liv., VIII. 12.), no permitieron a los músicos comer en el templo de Júpiter, de tal forma que se marchó todo el collegium dejando sin flautistas a los sacrificios.

Siendo Apio Claudio y Gayo Plaucio del 311 a.C. los políticos que consiguieron que los flautistas regresaran a Roma. El regreso a Roma desde Tibur se debió a que los flautistas realizaron una gran fiesta en Tibur, cuando éstos se durmieron por la borrachera los tiburtinos los disfrazaron de mujeres, con máscaras y pelucas, y los llevaron en un carro hasta el foro de Roma. Al día siguiente, se despertaron rodeados de toda la muchedumbre riéndose de ellos. Sin embargo, la petición de que podían participar en los banquetes sagrados o” lectisternia” les fue concedida. De tal forma que, desde entonces, en estos días de junio, se celebra en honor a Minerva (la divinidad de los oficios, artesanos, sabiduría) con los flautistas travestidos por Roma.

Sin embargo, hay que decir que este hecho que T. Livio nos cuenta, entre otros autores, también es una forma de explicar la relación entre Tibur y Roma. Aunque es largo de describir, nos quedamos que gracias a este hecho como mito legendario sirve para exponer la primera vez que se adopta el culto a Hércules Victor, en el que se realizaban los mismos actos que Hércules con la participación en los banquetes, comida y vino en exceso. Por lo que se podría observar que la comparación de los flautistas con Hércules puede ser también un indicador de introducción a nuevos cultos en Roma, en este caso también el de Hércules, llevado por Apio Claudio y Plautio, dado sus orígenes sabino y tiburtino, respectivamente.


Se puede ver más sobre este tema, entre otros artículos, en la tesis de Marco Almansa Fernández "El delito religioso en el sacrificio romano. The religious crime in the roman sacrifice", Tesis Doctoral, Univ. Complutense de Madrid, 2019.




10 junio 2020

MATRALIA.

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Esperando que estéis pasando unas buenas Vestalias, con castidad y sosiego, hoy se celebraba en la antigua Roma las “Matralia” o “Matrales”, que eran las fiestas en honor a la diosa Mater Matuta, que eran celebradas, principalmente, por mujeres casadas una sola vez, “univirae”. Éstas acudían al templo de Leucotea (denominación griega, como la Diosa Blanca), iban acompañadas por una esclava que entraba al templo y a continuación era expulsada del mismo a golpes con una vara por parte de las otras mujeres (Plutarco, “Vidas Paralelas”, “Camilo”, 5). A continuación, realizaban un ritual basado en el ofrecimiento a la diosa y su consumo de panecillos tostados de trigo, miel y aceite, y, por otro lado, llevaban a sus sobrinos al templo donde eran mimados.


Os preguntaréis, ¿cómo se originó este extraño culto?, pues tenemos que remontarnos al año 396 a.C. en el que según Plutarco (“Vidas Paralelas”, “Camilo”, 5) fueron instituidas por el propio dictador Camilo quien prometió dedicar un templo a Mater Matuta si obtenía la victoria sobre los faliscos. Sin embargo, pareció existir un templo suyo en el Foro Booario levantado por Servio Tulio, donde actualmente se encuentra la iglesia de Sant' Omobono. Su origen arcaico y agrario hace pensar el motivo del porqué la ofrenda de pan, con miel y aceite, los “testuacia”. Sin embargo, porqué una expulsión de una esclava a base de azotes. Según Plutarco, es debido a que Ino, identificada con Matuta, había sido engañada por Baco quien concibió a un niño con una esclava, Ino verificando este hecho se encolerizó que fue a golpear a la esclava para ser expulsada.

Si nos vamos a la mitología, Ovidio, “Fasti”, VI. 485-550, nos narra el hecho de que a partir del mito griego de Leucotea (identificada como Mater Matuta) y Palemón (identificado con Portuno), en el cual Leucotea cae al mar llevando en brazos a su sobrino Palemón para salvarlo del padre, Juno (de ahí lo de llevar al sobrino al templo). Leucotea fue rescatada como Carmenta a quien se le dio una torta hecha de harina, miel y aceite.


Después, Mater Matuta personificó la protección en los alumbramientos, siendo asimilada a la diosa griega Ilitía. También, a partir del s. II a.C. se convirtió en diosa protectora de los navegantes y madre de Portunus.

 


01 junio 2020

CARNARIA.

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Era una festividad en honor a la ninfa Carna, según el mito, ella fue perseguida por Jano (Ovidio, “Fasti”., VI. 100 y ss.). Al unirse a este dios, él le prometió que ella sería la divinidad de los goznes de las puertas, en compensación por perder la virginidad. Para su vigilancia, se le otorgó una rama de espino albar para repeler los malos agravios que podían entrar a esa casa o edificio. Se le concedió el día 1 de junio como su día especial, para que cerrara lo que esté abierto y abriera lo que esté cerrado (Ovid. “Fasti”., 102).


Aunque hay que decir que en su origen no fue a Carna, sino que se denominaban estas fiestas como las “Fabaria”, es decir, el día de consumo de “fabas”, judías o habas. Que, como curiosidad en el bable asturiano ha quedado conservado con el mismo significado, “fabes”. Así que, cuando os toméis unas “fabes” asturianas o fabada, estáis tomando en realidad, un plato romano. Realizándose su culto, ya el de Carna, pero conservando lo anterior, en el Monte Celio. 


Según Ovidio “Fasti.”, VI. 169, nos narra que se consumían en este día tocino y habas con espelta caliente en forma de puré. Pues eran alimentos propios del momento y al alcance de cualquier persona. Es más, aunque fuera en un mes dedicado a la diosa del matrimonio, Juno, se recomendaba que fueran las bodas en la segunda quincena de este mes (Plutarco, “Quaest. Rom.”, 86) (algo que no hemos cambiado mucho, pues por lo general casi siempre se pide cita para el matrimonio en junio). Por otro lado, uniendo ambas tradiciones, la recién casada untaba con grasa de cerdo los goznes de la puerta de su nuevo hogar y durante la procesión nupcial, uno de los jóvenes portaba una antorcha fabricada con espino blanco trenzado (“spina alba”), que era encendida en casa de la novia. Carna (goznes) y Jano (puertas). 


También cubría la función de proteger las vísceras del hombre, especialmente el corazón y el hígado, debido a la ingesta de estos alimentos, pues se creía que las habas maduras daban fuerza y vigorosidad. Según nos lo cuenta Macrobio, I. 12, 32-33.


29 mayo 2020

DÍA DE LA TOMA DE CONSTANTINOPLA.

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Como hoy se conmemora la conquista de Constantinopla, 29 de mayo de 1453, queremos hacer una pequeña referencia a lo que era la situación religiosa de este Imperio Oriental mal llamado, para algunos, Bizantino.


La religión mayoritaria del Imperio Bizantino es el cristianismo en su versión oriental (ortodoxa). El elemento central de esta religión descendiente del judaísmo es la fe en Jesucristo, Dios hecho hombre, muerto y resucitado. Después de siglos de persecución, el emperador Constantino publica en 313 un edicto de tolerancia. Más tarde, en 392, Teodosio I impone el cristianismo como religión del imperio.


La célula básica es la iglesia local dirigida por el obispo, sucesor de los apóstoles. Las iglesias locales, organizadas en diócesis según el modelo de la administración imperial, se agrupan en provincias dirigidas por un metropolita y éstas, a su vez, se agrupan alrededor de iglesias prestigiosas, los patriarcados: Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén. Los obispos o patriarcas de los cinco patriarcados se reúnen en concilios ecuménicos para resolver asuntos comunes de dogma y organización. Después del siglo VII, los patriarcas orientales se ven rodeados por el islamismo y la rivalidad entre Roma y Constantinopla ocupa el primer plano. A partir del siglo XI, la voluntad de Roma de imponer su autoridad a toda la Iglesia causa un conflicto duradero con Constantinopla (cisma de 1054).


La vida religiosa de los feligreses está estructurada alrededor de la vida litúrgica. Los sacramentos de iniciación, que marcan la pertenencia a la iglesia, son el bautismo (poco a poco el bautismo de los niños suplanta el de los adultos), la crismación (recepción del Espíritu Santo) y la eucaristía (comunión con el cuerpo y la sangre de Cristo). La sintaxis eucarística es un momento sustancial de la práctica religiosa. Otro rito primordial es la penitencia o el perdón de los pecados. Tras la penitencia pública de los primeros siglos, se instaura paulatinamente un rito individual en el que el pecador confiesa sus pecados a un sacerdote. Este rito, que nace dentro del monacato, genera un conflicto entre la iglesia institucional (que considera este sacramento como una responsabilidad del obispo, aunque pueda delegarla a un sacerdote) y los monjes (que lo asimilan a la guía espiritual y pretenden que sea dominio reservado de los monjes carismáticos; Simeón el Nuevo Teólogo, siglo X).


El culto de las reliquias de Cristo y de los santos, que se consideran milagrosas, se combina con la necesidad de representar la religión de una forma figurada que la humanice, lo cual lleva a venerar las imágenes de Cristo y de los santos. En los siglos VIII y IX, algunos emperadores intentan prohibir la veneración de las imágenes o incluso la mera representación de Cristo. Esta política iconoclasta, que divide al imperio durante varios decenios, acaba en el triunfo de las imágenes y de su culto (Triunfo de la Ortodoxia, 843). La imagen —frescos y mosaicos de las iglesias o iconos transportables de madera en los que los personajes se representan siempre de frente— pasa a ser un símbolo de la piedad bizantina.


Para la vida religiosa:
https://www.qantara-med.org/public/show_document.php…

Si queréis conocer más sobre lo sucedido en esta etapa histórica tan importante, en el momento de finalización del Imperio Romano, podéis leer el excelente artículo en Despertaferro:
https://www.despertaferro-ediciones.com/…/bizancio-caida-…/…

Cheynet J.-C., (dir.), Le Monde Byzantin, II, L'Empire byzantin (641-1204), "Nouvelle Clio", París, 2006.

Soto Chica, J., “Bizantinos, sasánidas y musulmanes. El fin del mundo antiguo y el inicio de la Edad Media en oriente. 565-642” Tesis Doctoral, Granada, 2010.




AMBARVALIA.

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En el día de hoy se celebraba las Ambarvalia, AMBA (alrededor) para ARVALIA (campos), es decir, deambular por los campos. Era una fiesta romana, privada y pública (Virgilio, “Georg”., I. 338.) vinculada al campo y su protección, para que la cosecha llegara a buen fin. Dependiendo de los años, las ceremonias pueden tener lugar los días 27, 29 y 30 de mayo, o los días 17, 19 y 20 de mayo. Para ello, se hacía pasear por el ager rusticus a tres animales cual suovetaurilia, un buey/toro, un carnero y un suido que se sacrifican a Ceres o a Marte (tengamos en cuenta que Marte, en sus inicios, estuvo vinculado a la agricultura). Catón, en su obra de “Agricultura” CXLI nos cita cómo hacer el ritual, el cual ya hemos hecho y explicado en ocasiones pasadas.

Encabezando la procesión estaban los doce "Fratres Arvales" que iban campo por campo parando en cada uno de ellos para recibir el favor de los dioses. Esto no quiere decir que por cada campo hacían un sacrificio, o al menos no nos lo narran las fuentes. Una vez hecho esto tres veces en este día, se realizaban los sacrificios oportunos. Mientras tanto, se iba recitando el Carmen Arvale. Se realizaba esa “lustratio” también acompañado con libación de leche con miel y vino. Luego se examinan las vísceras de las víctimas, para saber si el sacrificio ha sido apreciado. Si no, debe repetirse. La carne de los sacrificios era consumida en banquetes por parte de los agricultores o vendida en el mercado de carne o macellum.


17 mayo 2020

FIESTAS DE LAS ARGEI.

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Parece ser que entre los días 14 ó 15 de mayo se celebraba una fiesta muy arcaica en la antigua Roma, incluso puede remontarse a los primeros años de la Urbe. En un principio parece ser un sacrificio humano a Saturno, ya que parece ser que Roma fue fundada por pelasgos, a los que llamaban Argos (Varrón., L.L. VII.44; V .45 ; Ovidio, "Fast.",III .791; V. 621; Plutarco, "Quaest. Rom.", p.102; Gell., X .15), de ahí el nombre de fiestas Argei, ya que ellos realizaban este tipo de sacrificio a Saturno. Otra posibilidad es que estas gentes, que vivían en torno al río Tíber, según Dionisio de Halicarnaso ("Antigüedades romanas", I.19, 38,1) sentían nostalgia de su hogar, querían ser arrojados en el propio río, viniendo la tradición del sacrificio humano para que murieran voluntariamente para que sus cenizas o cuerpos volvieran a Grecia. 

Sin embargo, a medida que la república romana avanzaba, este tipo de sacrificio humano fue sustituyéndose por uno únicamente incruento, que consistía en figuras humanas masculinas de caña y juncos, denominadas "priscorum simulacra virorum" o solamente "simulacra virorum". Estas figurillas eran recogidas por un conjunto de sacerdotes de distintos "collegia", a saber, Pontífices Argei, Vestales y el Flamen Dialis. Con este elenco sacerdotal se deduce que pudo haber sido una fiesta importante. Sin embargo, es a partir de Augusto cuando van desapareciendo de forma rápida, hasta no tener constancia de forma posterior. 

Esas figurillas recogidas por los sacerdotes en procesión, iban a 30 capillas de los "argei" ("sacra Argeorum") de la ciudad, uno por distrito o curia patricia, donde recogían las figuras depositadas. A día de hoy desconocemos la ruta caminada y dichos santuarios. A continuación, todas las figuras eran arrojadas desde el "Pons Sublicius" al río Tíber, a modo de sacrificio. Este hecho significa la eliminación de la "contaminatio" o aquello definido como nefasto o sucio "pollutio". Después, cada sacerdocio se dirigía a su templo particular para, ahora sí, realizar un sacrificio cruento en honor, posiblemente a su propia divinidad o a Saturno, se desconoce. 


Podéis leer otras versiones y cometidos en estas fiestas en: 
Kristan Foust Ewin, "The Argei: Sex, War, and Crucifixion in Rome and the Ancient Near East", Tesis Doctoral, Universidad de Texas Norte, 2012. 

Foto: Nuestra recreación de "simulacra virorum" para esta fiesta. Al no saber su forma, tamaño, etc. hemos creado esta figura.



FIESTAS DE DEA DIA.

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Nuevamente vamos a exponer lo que celebraban los romanos hace 2000 años. Hoy día 17 de mayo daban comienzo por tres días, 17, 19 y 20 de este mes, en otros años se celebraba los días 27, 29 y 30. Significaba “Diosa de la Luz” y era una arcaica divinidad romana de la Tierra, protectora de la agricultura, cosechas y campos, que hacía crecer las plantas en su seno. En esta ocasión aparece un colegio sacerdotal denominado “fratres arvales” los cuales iban las cabezas tapadas con la toga y coronados con unas espigas sujetas por ínfulas blancas. El ritual de este día, curioso por otra parte, era ungir la imagen de la diosa Dea Dia mediante aceite y perfume en su templo. A continuación, estos sacerdotes, no sabemos si los ayudantes también, lo más seguro es que no, se dirigían a un baño de purificación en unas termas. En ellas permanecían hasta el mediodía, pues la ceremonia empezaba por la mañana temprano. A continuación, parece ser que se dirigían al lugar donde se producía el banquete sagrado o “lectisternium” en donde se degustaban las primicias de las cosechas, por lo que entendemos que es un sacrificio incruento. Para Estrabón (Geografía, 5.3) era adorada durante la Ambarvalia, fiesta en honor de Ceres, a la que se asimilaba. Por eso, podemos ver algunos bustos como los de Antonino Pío y Lucio Vero con espigas como corona como sacerdotes arvales de Ceres. 

El día siguiente, el 19, acudía el magister arvalum al bosque sagrado, “lucus” de la diosa, donde se sacrificaban dos lechones y una vaca blanca. Tenemos constancia de esto de forma fidedigna gracia a las AFA, que son registros de este tipo de sacerdotes a la hora de realizar los sacrificios. El resto del “collegium” iba al mediodía a consumir las carnes del sacrificio y de una nueva inmolación, esta vez de una cordera (tengamos en cuenta que es una diosa, en femenino, por tanto, sus víctimas debían ser hembras). Después de este segundo banquete se dirigían al templo de Dea Dia a realizar una consagración vegetal de trigo, frutas, espigas, etc. que eran introducidas en una olla, la cual era arrojada por una ladera monte abajo hasta su ruptura, que sería enterrada o bien en el lugar de su fractura o guardada en el templo, se desconoce. Por último, los fratres arvales cantaban un “Carmen arvalium” y ejecutaban un “tripudium” es decir, un curioso baile a tres tempos para después elegir a cuál de ellos ocupaba el puesto de “magister” el próximo año. 

Ya, para el 20 de mayo, el tercer día de la festa, se repetían las ceremonias del primer día, añadiéndose regalos a los Hermanos Arvales.



09 mayo 2020

LAS LEMURALIA.

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Hoy daban comienzo unas fiestas en la antigua Roma, otra más, en la que se rendía culto a los espíritus malignos de la muerte. Los días 9, 11 y 13 (si os fijáis son días impares, pues estaban vinculados a las divinidades en general) en los que se rogaba que estos espíritus no molestasen a los vivos. 

Estas fiestas, según Ovidio Ovidio, Fasti, lib. V. 419, "Romulus obsequitur, lucemque Remuria dixit" se denominó en un primer momento "Remularia" o "Remuria" en honor a Remo, instituido por Rómulo. Se debe por lo siguiente que vamos a explicar. 



Ya hablamos de ellos, de los lemures o también llamados "larvae" (ver primera foto de nuestros "larvae"), que eran esos seres espirituales que vagaban por el mundo, resultado de que cuando estaban vivos habían tenido unas muertes violentas, trágicas o suicidas.

Es curioso cómo en estos días los templos se cerraban, con la idea de que ningún espíritu maligno se adentrase a estos edificios contaminándolos,"contaminatio", es decir, manchando con la muerte y la maldad aquellos lugares santos (¿esto no os recuerda a esa idea que tiene la Iglesia cristiana de cerrar las puertas a todo espíritu maligno, diabólico o pecaminoso?pues ya sabéis de dónde procede dicha costumbre, de aquí). 




Por las noches un grupo de personas iban recorriendo las calles tocando unos platillos o cacerolas de bronce haciendo ahuyentar a estos lemures de las calles y casas. Algo que en muchas de ellas, tanto en las insulae como en las domus, el "paterfamilias" realizaba un acto religioso muy curioso, algo que sabemos gracias a Ovidio, "Fast.", V. 483-512.


Éste consistía en que el padre frente al larario, según Ovidio: "Cuando se haya lavado las manos en agua de una fuente limpia, se dará la vuelta, tras tomar frijoles negros y arrojarlos tras él; al tirarlos, dirá: "Te ofrezco estos frijoles; con ellos, me redimo a mí y a los míos". Lo dirá nueve veces, sin mirar atrás: se supone que la sombra recogerá los frijoles y seguirá sus pasos, sin ser vista. Nuevamente toca el agua y hace sonar el bronce de Temesa (es una forma de decir bronce puro en roma, pues hace alusión a una ciudad famosa por este metal citado en la "Odisea" de Homero), y le pide a la sombra que abandone su techo. Cuando haya dicho nueve veces: "¡Manes de mis ancestros, salgan!", mirará hacia atrás y juzgará que los ritos se han realizado conforme a las reglas." Mientras con el puño realizaba el gesto de formar la "figa" (véase foto de la mano) que también podían portar como amuleto (hoy en día se vende como un amuleto cristiano por el norte de España, principalmente por los Caminos hacia Santiago, en obsidiana y otros materiales).



Parece ser que no tiene nada que ver el Día de los Muertos (2 de noviembre, y que fue una creación por parte de la Orden de Cluny, en Francia) con estas fiestas, sino que estas vienen de las Parentalias, en febrero. Y curiosamente, en el santoral cristiano hoy se celebra a San Geroncio de Cervia, muerto decapitado cuyo espíritu vagó por Roma atormentando a aquellos que le asesinaron, allá en el 502 d.C.